En esta entrevista realizada por Prudencia.ai conversamos con Jorge Morell, abogado especializado en Derecho Tecnológico, divulgador y fundador de Legaltechies, sobre el impacto que la inteligencia artificial está teniendo en la profesión jurídica. A lo largo de la conversación analizamos cómo están cambiando los despachos, cuáles son los principales riesgos asociados al uso de la IA, qué nuevas responsabilidades están surgiendo para los abogados y cómo podría evolucionar la práctica legal durante los próximos años.
Durante la conversación abordamos algunos de los grandes desafíos que la inteligencia artificial está planteando a la profesión jurídica: desde la transformación del trabajo diario en los despachos hasta las cuestiones relacionadas con la responsabilidad profesional, la formación de abogados o el futuro de la abogacía en un entorno cada vez más digitalizado.
Una entrevista que deja una conclusión clara: la IA está cambiando la forma de trabajar de los abogados, pero no elimina la necesidad de criterio, supervisión y responsabilidad.
La evolución del legaltech: más cambio cultural que tecnológico
Al comienzo de la entrevista, Jorge Morell repasa su trayectoria profesional y explica cómo surgió su interés por el Derecho Tecnológico, una especialización que ha ganado enorme relevancia durante los últimos años.
También hablamos sobre el nacimiento de Legaltechies y sobre cómo ha evolucionado el ecosistema legaltech desde sus inicios hasta la actualidad. Una de las reflexiones más interesantes de este bloque es que el principal cambio no ha sido tecnológico. La tecnología ha avanzado a gran velocidad, pero el verdadero reto continúa siendo la adaptación de los profesionales y de las organizaciones jurídicas a nuevas formas de trabajar.
La transformación digital no depende únicamente de las herramientas disponibles, sino de la capacidad de las personas para incorporarlas de forma efectiva en su práctica diaria.
Qué está cambiando realmente en el trabajo jurídico gracias a la IA
Uno de los grandes temas de la entrevista gira en torno al impacto real de la inteligencia artificial en la profesión. Le preguntamos a Jorge qué tareas jurídicas están experimentando una transformación significativa y cuáles permanecen prácticamente iguales.
Su respuesta se centra en aquellas actividades que implican gestión de información, revisión documental, elaboración de borradores, análisis preliminar de documentos o síntesis de grandes volúmenes de contenido. Son tareas donde la IA ya está generando mejoras tangibles en eficiencia y productividad. Sin embargo, también destaca que existen ámbitos donde el valor humano sigue siendo determinante. La estrategia jurídica, la interpretación contextual, la negociación, la relación con el cliente o la toma de decisiones complejas continúan dependiendo principalmente del criterio profesional del abogado.
El criterio jurídico se convierte en el verdadero diferencial
A medida que las herramientas son capaces de automatizar una parte creciente del trabajo técnico, surge una pregunta inevitable: ¿Dónde queda el valor diferencial del abogado?. Durante la entrevista, Jorge explica que precisamente el avance de la IA hace más importantes determinadas habilidades humanas.
El conocimiento jurídico sigue siendo fundamental, pero cada vez adquieren más relevancia capacidades como el pensamiento crítico, la evaluación de riesgos, la supervisión de resultados, la estrategia o la comunicación con clientes. La tecnología puede generar respuestas, pero sigue siendo el profesional quien debe valorar si esas respuestas son correctas, útiles y adecuadas para cada situación concreta.
Los riesgos de utilizar IA sin una metodología clara
Otro de los bloques más relevantes de la conversación aborda los riesgos asociados al uso cotidiano de herramientas de inteligencia artificial. Jorge advierte que uno de los errores más frecuentes consiste en adoptar estas tecnologías sin establecer procedimientos claros de control y validación. Las alucinaciones, los sesgos, los problemas de confidencialidad o la falta de trazabilidad pueden generar riesgos importantes cuando se utilizan sistemas de IA en entornos jurídicos.
Por ello, insiste en la necesidad de desarrollar metodologías de trabajo que permitan aprovechar los beneficios de la tecnología sin comprometer la calidad ni la seguridad del servicio prestado. La IA no debe sustituir los procesos de revisión profesional, sino complementarlos.
Jurisprudencia inventada y responsabilidad profesional
Uno de los temas que más interés está generando dentro del sector legal es la aparición de casos en los que herramientas de IA han generado referencias jurídicas inexistentes que posteriormente han sido incorporadas a escritos profesionales.
Durante la entrevista preguntamos a Jorge quién asume la responsabilidad cuando esto ocurre. Su posición es clara: la responsabilidad sigue correspondiendo al profesional que firma y presenta el trabajo. La inteligencia artificial puede participar en el proceso de elaboración, pero no desplaza los deberes de diligencia profesional que corresponden al abogado. Esta realidad está impulsando la aparición de nuevos estándares de revisión, validación y supervisión que probablemente marcarán la práctica jurídica durante los próximos años.
¿Deberían los despachos formar obligatoriamente en IA?
La formación es otro de los grandes temas que abordamos en esta conversación. Ante la rápida expansión de estas tecnologías, preguntamos a Jorge si los despachos deberían exigir una formación mínima obligatoria en inteligencia artificial para sus profesionales. La respuesta apunta a que la capacitación ya no puede considerarse opcional.
Comprender las capacidades, limitaciones y riesgos de estas herramientas resulta esencial para utilizarlas de forma segura y eficiente. Del mismo modo que los abogados deben conocer los riesgos asociados a cualquier otra herramienta profesional, también deben entender cómo funcionan los sistemas de IA que incorporan a su trabajo diario.
¿La IA sustituirá a los abogados junior?
La posible sustitución de perfiles junior es una de las cuestiones que más debate genera actualmente dentro del sector jurídico. Sin embargo, durante la entrevista Jorge plantea una visión diferente. Más que eliminar puestos de trabajo, la inteligencia artificial está transformando las tareas que tradicionalmente realizaban los abogados en etapas iniciales de su carrera.
Esto obliga a replantear los procesos de formación y desarrollo profesional, pero no elimina la necesidad de incorporar nuevo talento a los despachos. Lo que sí cambia son las competencias más valoradas. El pensamiento crítico, la capacidad de supervisar sistemas tecnológicos, la gestión del riesgo, la comprensión de la IA y la adaptación continua serán habilidades cada vez más importantes para los abogados del futuro.
Cómo medir una adopción real de la inteligencia artificial
En la parte final de la entrevista, planteamos una pregunta especialmente práctica: si un despacho solo pudiera medir tres aspectos de su adopción de IA, ¿Cuáles deberían ser? La reflexión gira alrededor de una idea sencilla pero importante: implementar herramientas no es lo mismo que generar impacto.
La verdadera adopción debe medirse en términos de productividad, calidad del trabajo y uso efectivo por parte de los profesionales. El éxito de una estrategia de IA no depende del número de licencias contratadas, sino de la capacidad de integrar la tecnología en los procesos y obtener resultados tangibles.
El futuro de la IA jurídica durante la próxima década
Al hablar sobre los próximos diez años, Jorge describe un escenario donde la inteligencia artificial continuará ganando protagonismo dentro de la práctica jurídica. Las herramientas serán cada vez más sofisticadas y asumirán una parte creciente de las tareas operativas y documentales.
Sin embargo, lejos de desaparecer, la función del abogado evolucionará hacia actividades donde el juicio profesional, la estrategia y la gestión de riesgos seguirán siendo imprescindibles. La tecnología transformará la profesión, pero no sustituirá la necesidad de criterio humano.
Conclusión: la IA aumenta la importancia de la diligencia profesional
La entrevista con Jorge Morell en Prudencia.ai Podcast deja una idea especialmente relevante para cualquier profesional del sector legal. La inteligencia artificial ofrece enormes oportunidades para mejorar la eficiencia y la calidad del trabajo jurídico. Pero al mismo tiempo exige nuevos estándares de supervisión, validación y responsabilidad.
Cuanto más avanzadas sean las herramientas, mayor será la importancia de utilizarlas con criterio. Porque el futuro de la abogacía no dependerá únicamente de quién adopte la IA antes, sino de quién sea capaz de integrarla de forma responsable, segura y alineada con las obligaciones profesionales que exige el ejercicio del Derecho.
🎙️Puedes escuchar la entrevista completa de Prudencia.ai en el episodio de su Podcast, con Jorge Morell en YouTube, Spotify.
