En este nuevo episodio del podcast de No Surrender, hablamos con las fundadoras de Bankidu sobre uno de los grandes retos de nuestra sociedad: enseñar educación financiera desde la infancia. Pero no desde una perspectiva técnica o basada únicamente en números, sino poniendo el foco en las emociones, los hábitos y la forma en la que niños y adolescentes construyen su relación con el dinero.
Una conversación sobre consumo responsable, educación y familia. Pero, sobre todo, sobre una idea que atraviesa toda la entrevista: la educación financiera no consiste únicamente en aprender a gestionar el dinero, sino en aprender a tomar mejores decisiones durante toda la vida.
El dinero no define el valor de una persona
Uno de los mensajes más potentes de la conversación llega al hablar de una creencia que muchas personas interiorizan desde pequeñas: pensar que quien tiene más dinero vale más o es una persona más exitosa. Desde Bankidu consideran que esta es una de las primeras ideas que deberíamos desaprender.
El dinero no define quién eres ni determina el valor que tienes como persona. Lo que realmente nos define son nuestros valores, la forma en la que actuamos y cómo nos relacionamos con los demás. Educar desde esta perspectiva permite que los niños crezcan entendiendo que el éxito no se mide únicamente por lo que se posee, sino también por quiénes somos.
La educación financiera sigue encontrando demasiadas barreras
Aunque el dinero está presente en prácticamente todas las decisiones del día a día, sigue siendo una asignatura pendiente tanto en casa como en los centros educativos. Durante la conversación, las fundadoras de Bankidu explican que una de las principales barreras es la creencia de que los niños son demasiado pequeños para aprender sobre dinero.
A esto se suma otra realidad: ni muchos docentes ni la mayoría de los padres han recibido formación en educación financiera, por lo que resulta complicado enseñar algo que ellos mismos nunca aprendieron. Además, el dinero continúa siendo un tema tabú en muchas familias. Durante años se ha considerado una conversación incómoda, aburrida o incluso inapropiada para los más pequeños, cuando en realidad forma parte de nuestra vida cotidiana.
Precisamente por eso nace Bankidu: para ofrecer herramientas que ayuden a familias y profesores a introducir la educación financiera de una forma sencilla, cercana y adaptada a cada etapa del aprendizaje.
Aprender a consumir también es educación financiera
Otro de los temas que ocupa buena parte de la conversación es la importancia de enseñar a los adolescentes a reflexionar antes de comprar. Las redes sociales exponen constantemente a los jóvenes a nuevos productos, tendencias y estilos de vida que pueden generar un deseo continuo de consumir.
Por eso, desde Bankidu trabajan una habilidad que resulta cada vez más necesaria: aprender a detenerse antes de tomar una decisión de compra. Preguntarse si algo realmente es necesario, si puede esperar o si responde simplemente a un impulso ayuda a desarrollar un consumo mucho más consciente y responsable. Porque la educación financiera no solo consiste en aprender a ahorrar, sino también en entender por qué gastamos.
Gestionar el dinero también significa gestionar las emociones
Uno de los mensajes más interesantes de la entrevista es que las finanzas no pueden separarse de las emociones. Cuando un niño aprende desde pequeño conceptos relacionados con el dinero desde una perspectiva emocional y basada en valores, llega a la edad adulta mucho mejor preparado para afrontar decisiones importantes.
La frustración, la impaciencia o el deseo de obtener resultados inmediatos también influyen en nuestra forma de gastar, ahorrar o endeudarnos. Por eso, desde Bankidu defienden que enseñar educación financiera también significa enseñar que el dinero puede generar emociones muy diferentes y que todas ellas forman parte del aprendizaje. Comprenderlas desde pequeños ayuda a tomar decisiones mucho más conscientes cuando llegan responsabilidades económicas mayores.
Los niños aprenden mucho más de lo que ven que de lo que oyen
La conversación también deja un mensaje especialmente dirigido a las familias. Muchas veces los padres sienten miedo de hablar de dinero porque creen que pueden equivocarse o porque consideran que no tienen los conocimientos suficientes.
Sin embargo, desde Bankidu recuerdan que educar no consiste en ser perfecto. Equivocarse también forma parte del aprendizaje. Reconocer una mala decisión, hablar de ella con naturalidad y explicar cómo podría haberse hecho mejor termina siendo una enseñanza mucho más valiosa que intentar aparentar que siempre se actúa correctamente.
Porque los niños no aprenden únicamente escuchando consejos. Aprenden, sobre todo, observando el comportamiento de los adultos. Normalizar las conversaciones sobre dinero dentro del hogar es uno de los primeros pasos para construir una relación mucho más saludable con las finanzas.
Las finanzas también pueden ser creativas
Durante años se ha presentado el mundo financiero como algo excesivamente técnico, complejo y reservado únicamente para adultos. Las fundadoras de Bankidu defienden una visión completamente diferente. Explican que les habría gustado descubrir desde pequeñas que las finanzas también pueden estar relacionadas con la creatividad, las ideas, el emprendimiento y la innovación.
Entender cómo funciona el dinero no solo sirve para hacer presupuestos o ahorrar. También permite desarrollar proyectos, convertir ideas en realidad y tomar mejores decisiones a lo largo de la vida. Cambiar esa percepción puede hacer que muchos niños descubran nuevas oportunidades que hasta ahora ni siquiera imaginaban.
Conclusión: educar desde pequeños para cambiar la relación con el dinero
Esta conversación con las fundadoras de Bankidu demuestra que la educación financiera empieza mucho antes de abrir una cuenta bancaria o cobrar el primer sueldo. Empieza cuando enseñamos a un niño que el dinero no determina quién es, que comprar también implica reflexionar, que equivocarse forma parte del aprendizaje y que las emociones influyen en cada decisión económica que tomamos.
Porque, al final, la educación financiera no consiste únicamente en enseñar a gestionar el dinero. Consiste en formar personas capaces de tomar mejores decisiones, vivir con mayor tranquilidad y construir una relación mucho más sana con las finanzas durante toda su vida
Episodio disponible en YouTube, Spotify, Podimo e iVoox.
