El Banco Central Europeo (BCE) ha alertado sobre la crisis de vivienda en España. Actualmente, los precios de los inmuebles están un 70% más altos que la media europea. Además, según su índice de sobrevaloración, la vivienda española cuesta un 16,8% más de lo que reflejan los fundamentos económicos. En comparación, la media de la zona euro es del 9,8%. Por lo tanto, esta situación refleja un déficit de viviendas crónico. También provoca la pérdida de poder adquisitivo de las familias. A su vez, se ve agravada por políticas inmobiliarias contradictorias entre el Gobierno central y las comunidades autónomas.
Impacto económico y recomendaciones del BCE
El BCE advierte que esta situación representa un cuello de botella para el crecimiento económico. Esto afecta especialmente a Alemania y Francia. Por ello, recomienda revisar las regulaciones para incentivar la construcción. Además, sugiere aumentar la oferta de alquiler. En España, los precios de la vivienda libre alcanzaron 2.153,4 euros por metro cuadrado en el tercer trimestre de 2025. Este es el valor más alto desde 1995. Asimismo, los expertos señalan que con suelo disponible y gestión ágil de permisos sería posible aumentar la construcción. Sin embargo, la burocracia y la falta de consenso dificultan resolver la escasez de oferta.
Soluciones y medidas propuestas
Finalmente, bancos y analistas proponen un pacto de Estado para agilizar cambios de uso de parcelas y edificios en desuso, además de reformar la Ley de Suelo. Aunque el Banco de España descarta una burbuja inmobiliaria como la de 2008, advierte que los precios seguirán creciendo en mercados localizados. Por consiguiente, se estima que el déficit de viviendas podría alcanzar 725.000 unidades en 2027 si no se actúa con políticas de planificación urbana y construcción más eficientes. En definitiva, la crisis de vivienda en España sigue siendo un desafío económico y social de primer orden.
