En muchas pymes, el crecimiento en ventas sigue confundiéndose con fortaleza financiera. Pero facturar más no siempre significa ganar más, ni mucho menos tener caja suficiente para sostener la actividad. Rafel Busom, fundador de Aura Consultors, lleva años asesorando a empresas en fases de expansión y crecimiento, así como otras con tensión financiera o crisis de liquidez. En esta entrevista analiza los errores más habituales en la gestión financiera de las pymes, el papel de la deuda en el crecimiento empresarial y por qué tantas compañías solo reaccionan cuando el problema ya es urgente.
Has visto empresas en hipercrecimiento, estancamiento y crisis. ¿Qué patrón se repite cuando una empresa empieza a torcerse, incluso si “por fuera” parece que va bien?
Hay un patrón que se confunde habitualmente: crecimiento con salud financiera. Muchas empresas dicen que están bien porque están facturando mucho más que antes.
Lo que ocurre es que crecen por el incremento de ventas, pero no por la vía de los márgenes. Cuando una empresa está en crecimiento siempre va a demandar recursos financieros, algunos de los cuales se van a cubrir con la propia generación de beneficio, y los otros, se deberán obtener a partir de financiación externa.
Por eso es importante entender que una empresa puede crecer en facturación y, al mismo tiempo, tener problemas financieros.
¿Cómo nace Aura Consultors?
Aura Consultors nace para ayudar a las empresas con dos objetivos muy claros: ganar dinero y tener dinero. Y son dos cosas diferentes.
Muchas empresas pueden ganar dinero, pero no tener liquidez. Nosotros ayudamos a las compañías a entender y gestionar ambas cosas.
¿En qué momento suele llamarles una empresa? ¿Qué es lo que realmente duele cuando llegan?
Normalmente, cuando ya tienen problemas. Sucede algo parecido a lo que ocurre con las personas: pocas veces alguien va al fisioterapeuta o al psicólogo cuando está bien. Con las empresas pasa lo mismo con la asesoría financiera.
Cuando llegan a nosotros, normalmente tienen un problema de liquidez. Yo siempre digo que las empresas no fallecen por falta de beneficios, sino por falta de liquidez.
También hay un grupo de empresarios que se acercan porque necesitan que alguien les escuche y les ayude a tomar decisiones empresariales.
¿Cuál es el plan de acción de Aura Consultors cuando empieza a trabajar con una empresa?
Lo primero es detectar cuál es la raíz del problema. Muchas veces viene un empresario con un problema de liquidez y me pregunta si puedo conseguir 200 mil euros. Pero antes de buscar ese dinero, quiero entender dónde está el problema, porque si conseguimos financiación sin solucionar el origen de la falta de liquidez, simplemente estaremos haciendo el problema más grande.
Nuestro enfoque siempre es el mismo: primero generar beneficios y después buscar financiación, nunca al revés. Desde Aura Consultors nos dedicamos a ayudar a las empresas, no a arruinarlas.
Cuando surgen problemas financieros como el pago de nóminas, proveedores o deudas con bancos, ¿cómo se apagan estos incendios?
Todo depende de la situación concreta. Si es necesario acudir a financiación, se hace, pero siempre con una visión a largo plazo.
Pedir un préstamo puede servir para tapar un agujero momentáneamente, pero si la hemorragia continúa, el problema seguirá ahí. Por eso siempre buscamos una solución estructural que resuelva el origen del problema.
“La deuda buena es la que te ayudará a crecer y está planificada”
¿Por qué muchos empresarios acuden a pedir ayuda cuando están a punto de colapsar?
Porque nuestra generación no ha recibido educación financiera. Hasta llegar a la universidad, muchas personas no saben realmente qué es una hipoteca, una tasa de interés, una nómina o incluso la inflación.
Además, muchas empresas no planifican ni realizan presupuestos, no definen objetivos ni calculan las necesidades financieras futuras. Cuando aparece un problema, se piensa que pedir un préstamo al banco es la solución más rápida, pero no siempre lo es.
En el contexto actual, ¿qué decisiones están tomando muchas pymes “para aguantar” que, sin darse cuenta, comprometen su futuro?
Deuda, deuda y más deuda. Es lo que sucede con frecuencia: cuando los números están en rojo, muchas empresas acuden directamente a los bancos.
¿Cuándo una empresa debería endeudarse?
La deuda puede ser buena, pero debe utilizarse para crecer.
Existe la deuda buena y la deuda mala. La deuda buena es la que está planificada: realizas una inversión y esperas obtener un retorno en uno, tres o cinco años. Entonces estructuramos la deuda en un plazo equivalente a ese retorno. Esto genera caja, beneficios y una estructura financiera sólida.
La deuda mala es la que se utiliza para cubrir pérdidas sin haber trabajado antes el origen de esas pérdidas ni cómo solucionarlas. La buena deuda es siempre la que te ayuda a crecer y está planificada.
¿Qué aconsejas a los empresarios que se encuentran en una situación crítica?
Que tengan siempre una visión estratégica. La planificación es el punto de partida para evitar gran parte de los problemas financieros que pueden aparecer en una empresa.
Muchas personas sienten que las finanzas son un tema complicado, casi hecho a propósito por bancos y consultores para que no lo entendamos. ¿Crees que realmente es así?
Es cierto que en España sigue habiendo muy poca cultura financiera.
Siempre se debe buscar profesionales capaces de explicar las finanzas de forma sencilla y comprensible. Yo siempre digo a mis clientes que intento explicar las cosas de manera fácil, porque si lo entienden, podrán tomar mejores decisiones.
En muchas charlas se dice que “cualquiera puede emprender y triunfar”. ¿Es una realidad o una narrativa demasiado optimista?
Es una frase que muchas veces se dice para quedar bien. Emprender requiere carácter y mucha fuerza. Además, España es un país donde emprender no es sencillo.
Lo fundamental es rodearse de un buen equipo en todas las áreas. Tu equipo debe ser profesional, potente y, sobre todo, muy honesto en el mundo empresarial.
¿España es un país difícil para emprender?
Los riesgos que asume un empresario en España son muy altos. Es un país donde acceder a financiación muchas veces implica arriesgar tu patrimonio personal.
Eso significa que hay que ser muy valiente para pedir un préstamo a un banco. Además, la fiscalidad sobre las pequeñas empresas no favorece ni incentiva la creación de empresas.
¿Qué le dirías a alguien que está empezando un proyecto ahora mismo?
Que haga bien los números. No basta con saber cuánto dinero se va a ganar, también hay que saber cuánto dinero se va a necesitar.
Y, sobre todo, rodearse de gente que sepa más que tú en las áreas en las que tú no eres experto. Creo mucho en la cultura del esfuerzo y en trabajar duro.
Para Busom, la diferencia entre crecer y -crecer de forma sostenible y viable no está solo en vender más, sino en planificar y definir la estructura financiera del negocio. La caja, la planificación y el uso inteligente de la deuda son, a su juicio, los elementos que separan a una empresa sostenible de otra que solo parece avanzar. En un contexto económico cada vez más exigente, defiende una idea clara: antes de buscar más financiación, una pyme debe entender qué problema tiene y si su modelo realmente genera dinero.
También te puedes interesar: “Me haces un bizum”.
