Tras su paso por cabeceras como Telepolis, FXStreet y Bolsamanía, hoy trabaja desde la comunicación estratégica ayudando a empresas fintech y blockchain a explicar mejor qué hacen, cómo lo hacen y por qué importa. En esta entrevista para FinEd Magazine, Noemí Jansana reflexiona sobre la transformación del periodismo financiero, el papel de la pedagogía en el ecosistema cripto y la necesidad de reforzar la cultura económica para construir un sector más transparente y comprensible.
En tu carrera profesional has pasado por medios como Telepolis, Bolsamanía y FXStreet. ¿Qué aprendizajes te llevas de esos primeros años y cómo te sirven hoy?
Llevo más de 25 años trabajando en este sector. En Telepolis aprendí a trabajar en entornos digitales cuando el periodismo online todavía estaba definiendo qué era y hacia dónde iba. Fue una etapa muy interesante porque todo estaba por construirse.
Más adelante llegué a FXStreet, donde empezaron a proliferar los portales verticales especializados. Este medio estaba centrado en el mercado de divisas y en el Forex, y fue precisamente allí donde me enamoré del periodismo financiero.
Finalmente, llegué a Bolsamanía, donde estuve una década cubriendo la actualidad de los mercados en tiempo real y elaborando información financiera. Es un sector muy exigente, en el que hay que ser rápido, preciso y tener una gran capacidad de análisis.
Después de tantos años siguiendo la actualidad financiera, ¿qué cambios te han llamado más la atención en los mercados y en el perfil del inversor?
Uno de los cambios más importantes que he vivido ha sido la creación y consolidación del euro. También hemos atravesado momentos clave como la crisis de las hipotecas subprime o la crisis de deuda de la zona euro.
En los últimos años, además, hemos visto el surgimiento de Bitcoin y de todo el ecosistema de los criptoactivos, que ha transformado profundamente el sector financiero.
Otro cambio muy significativo es el papel que han adquirido las noticias financieras en los medios generalistas. Hoy es habitual que los informativos abran con temas económicos o de mercados. A esto se suma la aparición de diarios, newsletters y podcasts especializados en finanzas, que han ampliado muchísimo el ecosistema mediático.
¿Cómo fue tu paso del periodismo financiero a la consultoría estratégica en comunicación de blockchain y mercados?
Fue un paso bastante natural. Después de muchos años trabajando en medios, desde el otro lado del sector, me di cuenta de que a muchas compañías les cuesta explicar qué hacen y por qué es importante lo que desarrollan.
Ahí entendí que podía aportar valor ayudando a estas empresas a contar mejor sus historias y a explicar de forma clara y comprensible sus proyectos, especialmente en sectores complejos como el fintech o el blockchain.
¿Qué es Comma y qué tipo de trabajo realizáis desde la consultora?
Comma es una consultora de comunicación estratégica que acaba de cumplir 27 años. Fue fundada por Silvia Albert, que también es su CEO.
Desde Comma ayudamos a las compañías a construir y fortalecer su reputación mediante estrategias de comunicación que les permitan interactuar con sus distintos públicos. Trabajamos para desarrollar relaciones duraderas con su audiencia, con los medios de comunicación y también en el ámbito de las relaciones institucionales.
Como directora en Cataluña, ¿cuáles son tus principales responsabilidades?
Muchos de nuestros clientes tienen intereses tanto en Madrid como en Barcelona. Mi función es acompañar a empresas del sector fintech y blockchain en la construcción de su reputación y en el desarrollo de su estrategia de comunicación.
Buscamos promover una comunicación transparente y proactiva. Queremos transmitir que las actividades que realizan nuestros clientes están reguladas y que se desarrollan de manera responsable y transparente para los usuarios.
Participas también en iniciativas divulgativas como el podcast “El Oráculo de Modo Cripto”. ¿Cómo nace este proyecto?
El proyecto nace gracias a Sandra Adrián, CEO de Modo Cripto, una asesoría fiscal especializada en este ámbito.
El podcast surge con la idea de explicar qué es realmente el blockchain y cuáles son sus aplicaciones. Intentamos hacer pedagogía, aportar transparencia, mostrar casos de uso reales y fomentar una mayor conciencia entre las personas que invierten en criptoactivos.
En definitiva, buscamos construir confianza a través de la información.
En Comma utilizáis el lema “Comunicar es poder”. ¿Cómo lo aplicáis en vuestro trabajo con empresas y startups?
Nuestra CEO siempre dice que todos tenemos el poder de comunicarnos. Comunicar es crear relatos, generar conversaciones, construir comunidad y dar sentido a lo que hacemos.
En sectores con tanto ruido informativo y cierta desconfianza, como el fintech o el blockchain, comunicar bien significa ser claros, transparentes y coherentes. Es fundamental explicar qué hace una empresa, cómo lo hace y por qué su propuesta tiene valor para la sociedad.
¿Qué le dirías a un universitario que quiere especializarse en periodismo económico?
Le diría que debe ser una persona curiosa y con interés por estar al día. Las finanzas están en constante transformación y es necesario mantenerse informado de forma permanente.
También es fundamental tener capacidad analítica, porque hay que entender números, datos y cifras. Después, el reto consiste en traducir esa información a un lenguaje que sea comprensible para el público general.
La información económica no debería estar reservada solo para especialistas. Siempre debería haber sido explicada por buenos comunicadores.
¿Qué crees que se debería hacer para mejorar la cultura financiera en nuestro país?
Es urgente introducir conceptos económicos y financieros en la educación de las nuevas generaciones, aunque sea a un nivel básico.
Todo el mundo va a necesitar entender cómo funciona una nómina, qué implica una hipoteca o qué significa solicitar un préstamo a una entidad bancaria.
Además, no solo los estudiantes deben tener estos conocimientos: también es importante que el profesorado tenga formación suficiente para poder transmitirlos adecuadamente.
Existe un debate recurrente sobre si al sistema financiero le conviene que la sociedad tenga poca cultura económica. ¿Qué opinas?
Históricamente, el acceso al conocimiento financiero no siempre ha sido una prioridad dentro de los sistemas tradicionales. Cuando la información es limitada, es más fácil influir en las decisiones de los usuarios.
Sin embargo, esto está cambiando. Las nuevas generaciones tienen acceso a muchísima información y cada vez consumen más contenido financiero en medios, redes sociales y plataformas digitales.
La transparencia y el acceso a la información están transformando la relación entre las instituciones financieras y los ciudadanos.
Si pudieras hablar con la Noemí que acaba de salir de la universidad, ¿qué le dirías?
Le diría que prestara más atención a las clases en las que se hablaba de economía.
También le diría que está en el camino correcto, que siga esforzándose y que tenga paciencia, porque con el tiempo el trabajo siempre da resultados.
Y, sobre todo, que nunca pierda algo fundamental: ser una buena persona.
Para terminar, ¿qué mensaje enviarías a las nuevas generaciones de periodistas que sienten cierto miedo hacia los números?
Estamos viviendo un auténtico boom de la información financiera y tecnológica, y todo indica que seguirá creciendo en los próximos años.
A quienes les interese el periodismo y la información económica les diría que no tengan miedo a los números. Y si no quieren especializarse directamente en economía, al menos que se acerquen al ámbito tecnológico, porque ambos mundos están cada vez más conectados.
En resumen
A lo largo de la conversación, Noemí Jansana repasa su trayectoria desde el periodismo digital y financiero hasta la consultoría estratégica en comunicación, donde hoy acompaña a compañías fintech y blockchain en la construcción de reputación y confianza. Defiende que, en sectores complejos y a menudo rodeados de ruido, comunicar con claridad, transparencia y coherencia es una ventaja competitiva. También subraya la importancia de mejorar la cultura financiera desde la educación, reivindica el valor de la divulgación y anima a las nuevas generaciones de periodistas a perder el miedo a los números y acercarse a la economía y la tecnología con curiosidad y rigor.
Por si te lo perdiste: “Pedir un préstamo no siempre será la mejor solución”.
