La crisis de vivienda en Cataluña, especialmente en el Área Metropolitana de Barcelona, ha provocado un aumento de las estafas inmobiliarias. Estas afectan tanto a alquileres como a compraventas de inmuebles. Ayer, los Mossos d’Esquadra desarticularon una organización dedicada a estos fraudes. Se detuvo a 19 personas en Cataluña y a tres más en Sevilla. La operación aún está bajo secreto de sumario. Esto demuestra que no se trata de casos aislados. Las redes aprovechan la urgencia y vulnerabilidad de quienes buscan vivienda. Los fraudes incluyen falsos alquileres y complejas “opciones de compra”. Afectan tanto a jóvenes como a personas mayores.
Métodos de los estafadores
Los estafadores utilizan métodos muy sofisticados. Por ejemplo, en los alquileres fraudulentos, los anuncios aparecen en plataformas populares con precios bajos y fotos reales. Esto genera sensación de legitimidad. Luego, las víctimas reciben presión para pagar entre 200 y 800 euros para “asegurar la reserva”. En algunos casos, los estafadores muestran los pisos usando llaves copiadas o con la colaboración involuntaria de vecinos. De este modo, el engaño parece real. Además, usan cuentas de terceros (“mulas”) para recibir el dinero. Esto dificulta el rastreo de los pagos y complica la investigación.
Estafas en compraventas y casos destacados
Las estafas también ocurren en compraventas. Algunos intermediarios desaparecen con el dinero. Otras veces, engañan a personas mayores para que firmen contratos que les hacen perder su propiedad. Por ejemplo, la ‘Operación Cocoon’ afectó a 28 familias entre 2009 y 2015. La causa tiene fecha de juicio para 2026. Entre los acusados hay abogados y notarios. La Fiscalía pide hasta 20 años de cárcel. Esto demuestra la magnitud del problema. Las redes buscan lucro aprovechando la vulnerabilidad de las víctimas. Mientras tanto, la investigación sigue abierta para determinar el alcance económico y el número total de afectados.
Fuente: Crónica
