El incremento de los precios de los alquileres en España ha obligado a muchos jóvenes a buscar opciones más económicas para emanciparse. Por ello, alquilar habitaciones se ha convertido en la alternativa más accesible. Según el último informe de Idealista, el precio medio de una habitación en el país es de 425 euros al mes. Esto supone un aumento del 4 % respecto a 2024. En consecuencia, compartir piso ha dejado de ser solo una solución temporal. Ahora, es una necesidad para afrontar la crisis de la vivienda.
Barcelona, la ciudad más cara
Aunque Madrid y Sevilla suelen asociarse con alquileres elevados, Barcelona encabeza la lista. El coste medio de una habitación allí alcanza los 600 euros mensuales, equivalente a la mitad del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Le siguen Madrid (575 euros) y Palma de Mallorca (525 euros). Por su parte, Valencia y Sevilla presentan precios más moderados, alrededor de 400 y 350 euros, respectivamente. En contraste, ciudades como Badajoz, Alicante o Málaga han registrado bajadas del 7 % al 17 %. Esto muestra que el mercado varía según la localidad.
Impacto social y medidas gubernamentales
El aumento de precios ha hecho que compartir piso con cuatro personas o más pase del 6 % en 2024 al 14 % en 2025, según Fotocasa. Además, la Generalitat declaró a Barcelona como zona tensionada, limitando los incrementos de alquiler tras reformas o mejoras de accesibilidad. Sin embargo, estas medidas no son suficientes para muchos jóvenes. Por ello, el Gobierno español anunció desgravaciones fiscales para los caseros que no suban la renta y restricciones para el alquiler de habitaciones. En definitiva, compartir piso refleja la dificultad de emancipación en un contexto de alta demanda y oferta limitada. La crisis de la vivienda sigue siendo un desafío central para la sociedad española.
Fuente: El Español
