En un contexto en el que la forma de buscar información está cambiando de manera acelerada, Tacmind ha sabido anticiparse a una nueva necesidad del mercado: medir y optimizar la presencia de las empresas en las respuestas generadas por las inteligencias artificiales (IA) como ChatGPT, Gemini o Grok.
Conversamos con Alex Casals, CEO de Tacmind, sobre este nuevo paradigma y sobre cómo las compañías pueden adaptarse a un escenario en el que la visibilidad ya no se juega únicamente en los buscadores tradicionales.
Por Carlos Angola Mannucci
En la actualidad, muchas empresas ya no luchan por aparecer en los primeros puestos de los buscadores tradicionales, sino en las respuestas de la IA. ¿Cómo supo Tacmind ver este nicho?
Junto al equipo comenzamos a desarrollar internamente un software para medir el interés real de las compañías por aparecer en las respuestas de las inteligencias artificiales. Los resultados fueron muy elevados desde el inicio.
A partir de 2023 observamos que una parte cada vez más relevante de las búsquedas ya no se realizaban en Google, sino directamente a través de herramientas como ChatGPT, Gemini o Grok. Ahí vimos claramente la oportunidad.
¿Qué diferencias principales encuentras entre aparecer en un buscador tradicional y aparecer en una IA?
En la búsqueda tradicional el motor no emite juicios: simplemente ordena resultados en forma de lista. En cambio, la inteligencia artificial toma decisiones.
En función de la pregunta del usuario, construye una respuesta basándose en fuentes internas y externas. El usuario ya no quiere buscar información, quiere obtener la respuesta directamente. Ese cambio de comportamiento es clave para entender el nuevo escenario.
¿Cuáles fueron tus primeras impresiones al analizar cómo las IA recomiendan empresas o fuentes?
Me sorprendió la enorme importancia que la inteligencia artificial otorga a las fuentes de información. Por ejemplo, si haces una pregunta sobre impuestos en España, aproximadamente un 60 % de la respuesta procede de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT).
El resto se completa con información de medios especializados, blogs o foros. La IA prioriza siempre fuentes externas en las que se mencione aquello que el usuario está buscando.
¿Se puede decir que herramientas como ChatGPT o Gemini intentan ser objetivas?
Intentan serlo combinando fuentes internas y externas. Saben que, si acceden a la web corporativa de una empresa, la información será positiva por definición.
Por ese motivo priorizan las fuentes de terceros, ya que aportan una percepción más creíble y convincente al usuario.
Desde tu experiencia, ¿cuál es el error más común de las empresas que quieren aparecer en las respuestas de la IA?
El error más habitual es pensar que basta con crear contenido, publicarlo en la web y optimizar el SEO tradicional. Eso ya no es suficiente.
Siempre recomiendo abordar la visibilidad en inteligencia artificial de forma holística, entendiendo todo el ecosistema de información que rodea a una marca, más allá de sus propios canales.

Si una empresa detecta que la IA menciona antes a su competencia, ¿puede aprender algo de ello?
Sin duda. Analizando las preguntas reales de los usuarios y las respuestas que generan las IA, es posible ver en qué posición aparece una empresa, en qué contextos se la menciona y cómo se posiciona la competencia.
Es una fuente de información estratégica de gran valor para la toma de decisiones.
¿Con qué tipo de clientes trabaja Tacmind?
Trabajamos con dos perfiles muy claros. Por un lado, empresas que ya se consideran líderes en su sector y quieren optimizar su presencia y analizar a sus competidores.
Por otro lado, compañías que todavía no aparecen en las respuestas de la IA, pero son conscientes de que, si empiezan a invertir de forma estratégica, pueden hacerlo. Ambos perfiles coinciden en algo: valoran mucho la información que la inteligencia artificial ofrece sobre ellos desde el primer momento.
Tacmind busca convertir los “winning prompts” en contenido listo para publicar. ¿Estamos ante una nueva forma de crear contenidos?
Totalmente. A partir de los prompts y de las preguntas reales de los usuarios analizamos los denominados search voices: cuántas veces se menciona una marca y en qué contexto.
Con estos datos proponemos la creación de contenidos especializados, diseñados específicamente para ser relevantes para los modelos de inteligencia artificial. Trabajamos tanto con grandes empresas como con compañías más pequeñas.
¿Qué tipo de contenidos funcionan mejor para ser mencionados por las IA?
Funcionan especialmente bien los contenidos que ayudan a resolver incertidumbre: comparativas, guías prácticas o preguntas del tipo “¿cómo se hace…?”.
Son formatos que encajan muy bien con la lógica de respuesta directa de la inteligencia artificial.
¿Ves un problema en que las IA se apoyen tanto en fuentes como Wikipedia, foros o Reddit?
No necesariamente. La inteligencia artificial actúa como ese amigo que te recomienda un restaurante porque confías en su criterio.
Wikipedia, por ejemplo, tiene un alto nivel de credibilidad porque el contenido pasa por múltiples filtros. Por eso las IA tienden a priorizar fuentes externas con alta reputación y veracidad contrastada.
Para terminar, ¿Qué recomendarías a una empresa para no quedarse obsoleta frente a los modelos de inteligencia artificial?
Recomendaría dejar de centrar toda la estrategia únicamente en la web corporativa y empezar a prestar mucha atención a lo que se dice de la empresa en medios externos y fuentes de terceros. Las personas ya no quieren buscar información, quieren recibir la respuesta de forma inmediata. Y ahí es donde se está jugando la visibilidad del futuro.
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